Los esquemas de la pedagogía
tradicionalista implican que el profesor es quien dicta la clase, quien ordena
la secuencia de actividades de aprendizaje que habrán de desarrollar los
alumnos, evalúa el logro y determina en general el ritmo de las clases.
Por fortuna cada vez son menos los
docentes que trabajan con un modelo tradicionalista. Los avances tecnológicos y
el auge de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación
(TIC’s) han revolucionado todos las
actividades humanas. De manera particular los procesos educativos se han
enriquecido de la aplicación de las TIC’s y desde hace años se han establecido
modalidades de educación en línea, y se han trascendido las fronteras de los
espacios físicos. Sin duda las modalidades presenciales tienen muchas ventajas,
tales como la interacción directa entre alumnos y maestros, pero la educación a
distancia ha revolucionado el paradigma educativo.
Aun cuando todavía se tienen en México
muchos problemas tales como los de la infraestructura, de conectividad o de
capacitación docente, aspectos particulares de la educación virtual se pueden
aplicar también a las actividades presenciales. Tal es el caso del aprendizaje
colaborativo. El aprendizaje colaborativo supera el tradicional trabajo en
equipo mediante el cual había una distribución de tareas y se dependía en gran
medida de las indicaciones del docente.
El aprendizaje
colaborativo implica además del trabajo en equipo la constante interacción de
sus integrantes, el trabajo conjunto y una disposición a escuchar la opinión de
todos. No existen jerarquías y lo ideal en términos de trabajo es asumir un
liderazgo compartido.
Como lo
señala Bergoña refiriéndose a la limitación de los métodos pedagógicos
tradicionales fundamentados en la mera transmisión de conocimientos. “La
utilización de herramientas que permitan la comunicación, la colaboración y la
producción de conocimientos son fundamentales para mejorar los procesos
formativos”. A lo que se puede añadir la importancia del compromiso adquirido
por todos los integrantes de la comunidad educativa
El
aprendizaje colaborativo comienza a utilizarse como método pedagógico con
múltiples ventajas para alumnos y docentes, tales como el compromiso en la
tarea, trabajo conjunto y escuchar y respetar las opiniones de los demás. Si se aplica a grupos pequeños, el
aprendizaje colaborativo, ayuda a obtener mejores resultados de aprendizaje en
lo individual como en lo grupos.
Es
recomendable la aplicación del aprendizaje colaborativo a grupos de
alumnos de educación secundaria, preparatorio y educación superior. Aunque con
la guía del maestro, puede incluirse desde los grados elementales de la
educación básica.
Juan
Estrada Aguirre
Referencia:
Begoña Gros (2011). Aprender
y enseñar en colaboración. En: Evolución y retos de la educación
virtual. Construyendo el e-learning del siglo XXI. Barcelona. Primera edición
en lengua castellana, 2011. Barcelona.
